La rotación
hace que la nube se aplana en un disco.
Las partículas en órbita por encima y por debajo
del plano terminan colisionando e incorporándose a
él.
La contracción
hace que se caliente la nube de gás y polvo sobre todo
en las zonas centrales
Las partículas
de polvo se condensan por colisión al aproximarse sus
órbitas hasta formar cuerpos de unos pocos Kg: planetesimales
En las
zonas internas empieza a hacerse notar la radiación
inicial del Sol y desaparecen las sustancias volátiles
En zonas
más alejadas las partículas son capaces de captar
gases y con ello aumenta mucho su masa
La acreción
(aumento de masa por choques) de los planetesimales da lugar
a planetas (hasta 1.000 km de diámetro)
Los planetas
en formación barren sus órbitas que terminan
haciéndose casi circulares y todas en el mismo plano.
El material de la órbita es incorporado al planeta
o bien es expulsado.
La acreción
en los planetas genera calor.
Provoca la fusión parcial o total del cuerpo y su diferenciación
por densidades.
Esta diferenciación por densidades genera aún
más calor
El núcleo de los grandes planetas permanece aún
fundido a varios miles de grados
Se
destilan gases que pueden dar lugar a atmósferas
La acreción
duró unos 100 millones de años con planetesimales
grandes. Luego fueron expulsados o incluidos en los ocho planetas.
Al final
del periodo de acreción parecen haberse producido choques
catastróficos entre cuerpos de gran masa que explican
el satélite de la Tierra o la inclinación de
los ejes de Venus o Urano.
En cuerpos
sin erosión ni vulcanismo quedan huellas de este periodo:
saturación de impactos en superficie.
Los planetesimales
subsisten a grandes distancias 10.000 - 100.000 UA. (Cometas)