Las células de
los conectivos derivan de unas células embrionarias, llamadas
mesenquimatosas, que van diferenciándose en el desarrollo
embrionario y originando las células de cada uno de los tejidos.
A las células
sin diferenciar se les nombra con el sufijo "blasto" y
a las diferenciadas el sufijo "cito"
- Conjuntivo : fibroblastos
forma fibrocitos
- Cartílago : condroblastos forman condrocitos
- Óseo : osteoblastos forman osteocitos.
- Sanguíneo, la célula mesenquimatosa origina un hemocitoblasto
que se diferenciará en tres líneas: una generará
proeritroblastos (luego eritrocitos); otra, mieloblastos (luego
leucocitos y macrófagos); y la última, megacariocitos
(luego plaquetas).
La matriz es más
o menos líquida según el tipo de tejido:
- Es líquida con capacidad de coagulación el tejido
sanguíneo
- En el adiposo y conjuntivo es más o menos gelatinosa variando
según los tipos
- En el cartilaginoso es fibrosa,
- En el óseo es dura debido al depósito de sales (fundamentalmente
fosfato y carbonato cálcicos).
Los conectivos son nexo
de unión entre el resto de tejidos y órganos; suponen
un sustento para el cuerpo y sus sistemas de órganos, a los
que protegen.